El día punk de mi ciclo menstrual

Estoy menstruando exactamente en luna llena. La semana anterior estoy crecientemente premenstrual: en esos días vibro con energías intensas, con ganas de hacerlo todo y con ganas de no estar con nadie. La verdad es que fluyo premenstrualmente tranquila. Nunca es tan terrible como el mundo supone, pero me sucede algo extraño… mi último día premesntrual, al cual llamo “dia cero”, el dia antes de mi primer dia de menstruación, es un día donde toda mi premenstrualidad pareciera condensarse y potenciarse.

He llegado a reconocer que en el “día cero” mi energía está de lo peor, mi cambio de humor es evidente (muy frágil y mega irritable). Todo empeora cuando vivo ese día atareada (porque nada resulta, nada tiene sentido de concretarse). Si algo decae, si algo falla, todo se agrava y me pongo ¡radicalmente punk!

Diosa Kali

Diosa Kali

Recuerdo hace diez años esta misma sensación (sin tener conciencia de mi ciclo menstrual)… confesarle a mi primer novio, a los 17 años, que había un día en el mes en el que me ponía iracunda y lloraba confundida… pero que no se preocupara por mí, que se me pasaba sola. Él se quedó con un signo de interrogación en la cara que aún no se me olvida.

Ayer fue un dia de esos. Mis hormonas (estrógenos y progesteronas) habían tenido su baja correspondiente, estaban transitando al límite. Mi ciclo se despedía para iniciar uno nuevo. Me sentía susceptible y cólerica, en un día en el que ni mi cuerpo ni mis emociones me acompañaban para llenarme de trabajos y funciones para otros. Un día en el que, si no descanso, nunca falta pelearme con una idea o creer en el inmediato fin del mundo y llorar a mares.

Ayer tuve que viajar a la capital de mi país (una gran metrópoli para mi porque nací, crecí y sigo viviendo en un provincia rural). Las reuniones por las que viajé salieron todas lindas, los encuentros fueron maravillosos y acertados… Cuando cerré el broche para almorzar con un amigo, le comenté que me sentía extraña, como peleada con el mundo, que me sentía como una “poeta maldita” y él me dijo “Y, ¡punk! Pero así te ves bien…”. Me quedé pensando en eso, sin detenerme a solidarizar con mi día cero y con la luna llena que me tenía sacando chispas.

Todo se fue al vacío. Cuando tomé rumbo de regreso a mi casa, las cosas fueron saliendo progresivamente mal… tuve que lidiar con el gran metro de la capital, empujones, gritos, mala vibra, toda la gente como zombie, con cara de tristeza… Me banqué viajar apretada como una sardina más de una hora (y yo con mis hormonas punkys vibrando, mientras tarareaba una canción de La Polla Records).

Cuando llegué al terminal de buses, la vendedora de pasajes me vendió un pasaje de bus que ya se había ido; los pasajes ya estaban absurdamente caros (por vacaciones); me estafó la vil señora y no me devolvió nada de dinero. Tuve que bancarme una pelea que no me sirvió de nada y tuve que volver a hacer una larga fila para comprar otro pasaje y esperar una hora congelada un nuevo bus. Era un día de lluvia y de frío. Definitivamente, un día para dormírselo entero, pero era día lunes, día de compromisos…

Mi útero estaba ya en modo (cálmate o vas a explotar) “aquí pronto correrá sangre”… mi energia se iba a pique. Yo apenas sostenía mis pies, estaba mojada por la lluvia y muerta de frío… enojada más que nunca. Fue ahí cuando Kali se apoderó de mi. Sentí ganas de ponerme a escuchar a Dead Kennedys (que no los escucho hace años) mientras me reprimía el deseo de regresar a gritarle a la señora que me devolviera mi dinero… Luego me nacieron ganas de apedrear a los policías, de cazar al Rey de España como a un elefante (obvio, el primero de la lista). Por primera vez me sentí como la incomprendida Valerie Solanas, disparándole a Andy Warhol.

Por suerte, el infierno duró poco y logré salir de ese lugar. Todo tuvo su final feliz.
Pude subirme al bus, llorar un poco más, secarme las lágrimas, dormir dos horas, reflexionar un poco y descansar.

Me cuesta entender que ese día, más que cualquier otro, necesito no comprometerme con nada ni con nadie, estar en modo oruga, cerrada, no expuesta, no trabajar, ni hablar en público, no dar entrevistas, no escribir nada ni ayudar a nadie más que a mí misma para no volverme depresiva por un día y llegar a ser hiriente con alguien. Hace tiempo vengo analizando este día. En sociología aprendí a estudiar a las personas… pero dejé de hacer eso para estudiarme a mí. Soy mi propio objeto de estudio, desde entonces. Si tengo que transformar algo para mejor en este mundo, eso seré yo misma.

Ya voy aceptando que la Diosa Kali se apodere de mí, pero sé también que me quedan entre 27 y 30 días más donde también soy una mujer tranquila, sabía, bruja, partera, compañera, niña, madre… pero, sí, un día soy odiosamente punk.

No sé qué dirán las expertas en el tema. Yo solo hablo de mí y con esto no quiero estandarizar a nadie. He aprendido que cada una vive su ciclo de manera muy diferente. Yo vivo todo mi ciclo súper conectada, y en equilibrio, pero asumo que aplicar modo “Momentos óptimos de la mujer” de Miranda Grey, en mi vida de manera parcial es casi imposible. Pero conscientemente hago lo que puedo. Tampoco desearía aplicar una especie de administración de empresa a mi útero y emociones. Dejo que mi ciclo fluya con lo que mi corazón pueda sostener.

Estoy aprendiendo a convivir con mi “día cero”, en el que la o-diosa Kali habita en mí. Estoy aprendiendo a no negarlo, a no decir que sí a todo, disfrazándome de mujer plena un día en que solo quiero decir que no a todo. Estoy aprendiendo a canalizar toda esta bronca en energía positiva que se traduzca en creatividad poderosa. Esto ocurre fácilmente cuando me la paso tranquila.

Estoy aprendiendo a cuidarme durante ese día para no herir a la gente que quiero y que me ama. A esa gente, prefiero cuidarla de mí y dejar que la furia pase a otro lugar, pero tampoco reprimirla. Aprender y agradecer que se me va a pasar en un rato y que la vida siempre vuelve a su forma circular.

Pabla Pérez San Martín

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19 comentarios en “El día punk de mi ciclo menstrual

  1. Que interesante, supongo que nos pasa a todas pero no he logrado identificar ese día aun… tengo tanto que aprender de mi misma lo importante es que ya comencé
    Gracias por compartirlo…

  2. yo aun no se en que momento se da ese, o esos dias, de que los hay, los hay pero no se cuando, tal vez hoy fue uno de ellos, pero hoy es mi segundo dia de menstruación (?). lo que tengo claro es que al contrario suyo, el día cero, el anterior a la menstruación es para mí un dia maravillosamente sensual.

  3. Que bella misión llevas a cabo querida Pabla… Conociendo tu propia femineidad y ayudándonos a acercarnos a la nuestra…. Gracias y muchas bendiciones. Sigue adelante!! 😉

  4. Gracias, gracias…ufff!!! qué alivio me da leeros..yo también tengo mi semana heavy, punk, no en todos los ciclos pero cuando asoma es debastadora. Menos mal que en el centro de todo ese huracán existe un pto de lucidez que me dice…estate con ella y luego se irá colocando solita.

  5. Podríamos hacer un extenso libro de cuentos con todas las historias de decisiones bien o mal tomadas, palabras bien o mal dichas, y un sin fin de situaciones que ocurren de manera especial en el día Punk! Felicitaciones, me gustó el adjetivo…lo usaré.

  6. que bonito que compartas tu experiencia. a mi no me pasa eso 🙂 ahora estoy en mis días de lunita, que bueno que coincide con vacaciones ❤ un guatero en la guatita me hace sumamente feliz. y escuchar música.

  7. Qué alivio leer esto y que lindo que lo compartas con todas nosotras 🙂 qué suerte que sea sólo un día lo tuyo, lo mío si se puede considerar semana punk 😦 aún no sé muy bien cómo manejarlo, pero esto me ha ayudado mucho! 🙂 saludos

  8. Jajaja!
    Creo que lo peor es la ira que aumenta cuando intentamos contenerla por que no podemos esperar que todxs comprendan que a una le nacen estas emociones por todo y por nada jajaja
    Lindas todas!! me hacen amar casa vez la maravilla de ser mujer 🙂

  9. Querida Pabla! igualmente estoy atravesando mi fase de luna roja que ya se va extendiendo varios meses. La luna llega a su máxima luz y el útero a su máxima grandeza, de tamaño, de emociones, de hormonas, de todo! y realmente he sentido una paz grandisima cuando por fin explota y sangra, por que pareciera el fin de una guerra interna. en esos momento estar “de cara” al mundo, mas aún en una ciudad como santiago es un caos!
    Me gusta la imagen de Kali-punk… supongo que si no nos resguardamos bien esos dias mas de una cabeza rodara!
    abrazos hermana!! gracias por compartirte
    Alfo ❤

  10. Qué casualidad! Ayer estaba en el día 4 de mi período y tenía en mi cabeza la canción Ángeles caídos de la Polla, cada tipo que veía en el bus me gustaba, jaja. Cada una vive su ciclo de manera diferente, categórico.

    En la etapa pre-menstrual es cuando estoy bien anarco-ponk-no-future-GG Allin y grito y ladro al que me molesta xD

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