No le exijas tanto a este cuerpo de otoño

Este cambio de estación me cuesta, más que nada me cuesta la transición de una a otra. Pero cuando ya me vuelvo estación me va costando menos, sobre todo cuando me vuelvo hoja, la hoja que debe caer en este frío otoño que comenzamos a habitar al sur del mundo. Mi sangre me ayuda en la asimilación al comenzar justo la primera semana del mes, coincidiendo con la energía de la luna negra. Entonces, todo se vuelve más otoño al ser una etapa de renovación y al iniciarme siendo otra y la misma nuevamente.

En este ciclo, al igual que la mayoría de las hojas de los árboles caducifolios, nuestra coloración y tonalidad de piel van cambiando ante la menor disponibilidad de luz solar –mi piel pasa del canela al amarillo, también se seca y se parte como suelo desértico–. Al mirar a los árboles contemplo un hermoso espectáculo de seres amarillos, ocres, rojos, marrones y anaranjados. Tod@s vamos mutando y al cambio de coloración a estos les sucede la caída de las hojas, el cambio de follaje. Así, con total belleza, estos antiguos seres nos demuestran cómo vamos transitando junt@s. Y con sabiduría, para mantener sus raíces vivas durante el largo invierno, previamente se desprenden de sus hojas.

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Otoño en la Araucanía de Chile

Necesitamos soltar nuestro follaje para entrar en un estado de reposo y de cuidado profundo. Meditando ante este hermoso fenómeno comprendo que duele exigirse tanto en una etapa de conservación, cuando tenemos menos luz, cuando acabamos de despedimos del verano y cuando apenas el cuero se va acomodando al viento, al frío, a nuevas sensaciones. Entonces llega el momento de detenerse, de no batallar al cambio, porque es lo único permanente, dijo el viejo Heráclito. Entonces me escucho, me cuido y me otorgo un espacio para el cariño propio, para preservar mis profundas raíces, para no perderme, para abrigar la energía que necesitan hasta el reencuentro y transición con una nueva etapa, la más fría de todas.

Que no duela soltar el follaje, que no duela ir mutando en esta transición para atravesar un nuevo solsticio de invierno. Nada malo está sucediendo si sientes que de a poco tu energía va declinando. Eres una época de cosechas, de ramas secas y brazos abiertos. Siéntate, contempla y recibe todo lo que sembraste, conságrate cual hormiga trabajadora hacia tu interior. Busca el calor en cada rincón, pon tus manos secas en el arte de las arañas y medita junto a esta ancestral tradición de tejedoras.

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Bordados de Pabla y DaniNegri

No te exijas más de lo que tu cuerpo otoñal pueda dar.

Sublime es ser estación. En este mismo momento en otro hemisferio Otras habitan ser primavera y exploran el mundo con sensaciones diversas –sentires de los que no puedo hablar mucho, porque hoy no me habitan, pero espero con ansias la estén disfrutando porque, lo reconozco, es mi estación favorita–.

Ahora sé que soy otoño y camino más consciente por esta Tierra.

 

Cuidados para un otoño más amoroso:

Desintoxicación:

-Cuando sea justo la mitad del otoño, es decir, el 21 de mayo para este hemisferio sur, es recomendable comenzar con una depuración a base de jugos de frutas, que durará una semana. Esta depuración nos ayudará a comenzar reforzadas la nueva estación invernal y a eliminar las comunes enfermedades del otoño que se asocian a los catarros que afectan el sistema respiratorio.

La fruta que abunda en estos períodos de vendimia es la uva. Ella actúa desintoxicando el cuerpo, armonizándolo y como un eficaz tónico para los pulmones y el intestino grueso.

Preparación:

-Ayunar y luego beber un vaso de zumo de uvas puro durante una semana. Si la uva le parece muy dulce, se puede agregar durante el día uno o dos vasos de limonada.

-Otra opción en vez del jugo de uva, es beber por las mañanas zumos de manzana/pera o naranja. Y durante el día, solo consumir uvas frescas, durante una semana.

*Será importante el cuidado de los dientes y encías durante la dieta por la gran cantidad de azúcar de las uvas.

AJO:

Esta planta posee múltiples propiedades curativas. Es maravillosa en cuanto a sus usos mágicos y energéticos. Utilízala durante todo el otoño para limpiar tu organismo y fortalecer tus pulmones, prevenir y sanar catarros, gripes y otras infecciones.

-Toma uno a dos dientes de ajo recién pelados y brevemente presionados –para soltar su principio activo– mezclados con agua.

-Otra opción es ingerir dos cápsulas de ajo, dos veces al día.

RAÍCES:

En otoño, las plantas y árboles concentran su energía en las raíces y por eso nos vamos a nutrir de ellas para mitigar y nutrir este ciclo.

  • Jengibre (Zingiber officinale): utiliza el cocimiento del rizoma para los siguientes beneficios: calentar el cuerpo y reducir la sensación de frío; desintoxicar y proteger el hígado; tonificar el sistema digestivo; y sanar gripes y resfriados, entre otras.

Preparación:

Existen muchas maneras de preparar el jengibre, pero te recomendamos esta, ideal para el otoño.

-Ralla el rizoma.

-Coce la ralladura en agua durante 10 minutos a fuego lento y añade unas ramitas de canela.

-Filtra y bebe.

Una vez ya filtrado y entibiado, puedes adicionar el jugo de un limón recién exprimido. Esto es ideal para resfriados. Puedes beber hasta tres tazas diarias.

  • Bardana (Arctium lappa): utiliza el cocimiento de su raíz para los siguientes beneficios: estimular el apetito y la digestión, combatir infecciones urinarias, heridas de la piel, problemas estomacales y dolencias pulmonares.

Preparación:

Realizar un cocimiento de 10 minutos de sus raíces en un litro de agua. Filtrar y beber, hasta tres tazas al día.

Es importante saber que al ser una planta con efectos depurativos potentes, el aspecto de la piel puede cambiar al beberla. Sin embargo, los beneficios son increíbles al cabo de un mes de tomarla: el aspecto de la piel habrá mejorado bastante, sobre todo cuando se padece de acné. Este es un excelente remedio desintoxicador.

Cuidados físicos:

-Para el cambio de piel, será muy recomendable realizar ejercicios que nos generen mucho sudor. Después de esto, es muy positivo bañarse todos los días con la ayuda de una lufa o cepillo para ayudar a la eliminación de piel muerta, lo que al mismo tiempo es muy beneficioso para el trabajo de los pulmones.

Por último, les recomiendo que profundicen en el trabajo de Dr. Elson M. Haas sobre la salud y las estaciones.

Existen muchas otras maneras de autocuidado para esta estación. ¿Cómo te apapachas tú?

Pabla Pérez San Martín

 

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